LA CRISIS DEL GAS L.P.

La crisis del Gas L.P. y como interviene Grupo Urbānus

Oscar Pedroza Jiménez.

Presidente del Grupo Urbānus.

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El precio del Gas L.P. afecta directamente la economía de las familias. Lamentablemente, depende en gran parte de su precio internacional. Si recordamos, a inicios de 2021, sufrimos un primer período de escases y elevación del precio internacional cuando Estados Unidos y Europa enfrentaron un crudo invierno, lo que incrementó la demanda del gas en los hogares de esos países, justamente cuando se había cerrado su extracción dada la baja demanda que originó la pandemia en la industria mundial durante 2020, y se contaba sólo con sus reservas.

Pese a que la demanda ha ido en aumento, las grandes transnacionales no han alcanzado su ritmo de extracción previo a la pandemia, ante la incertidumbre del empleo de otras alternativas energéticas y ante la posibilidad de que un rebrote de COVID 19, motivará una nueva baja en su demanda. Esta situación ha limitado la disponibilidad del Gas elevando el precio internacional en un 68% promedio a lo largo de 2021. Lo malo, es que se espera nuevamente un duro invierno, por lo que la disponibilidad de este combustible será limitada.

Esto se ha traducido en un incremento sostenido del precio del gas en economías como la nuestra, que importa hasta el 70% del gas LP que consume. México es el quinto consumidor mundial de este tipo de energético, llegando a importar hasta 700 mil toneladas métricas en un mes.

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En el caso del Gas LP de uso doméstico se ha estructurado una cadena de importación, almacenamiento y distribución, en la que intervienen los ahora famosos “comisionistas” que son quienes llevan directamente a los hogares el gas, ya sea a través de pipas o de cilindros y cuya participación representa un incremento del precio del gas que llega a las viviendas. Por lo que la decisión del Presidente López Obrador para participar con Gas Bienestar en este mercado y contribuir a contener un alza en perjuicio del consumidor final, es acertada como mecanismo de regulación del mercado, evitando abusos y ganancias extras en el río revuelto.

En el caso de Grupo URBĀNUS, preponderantemente nuestro gas está destinado a carburación, es decir, es de uso vehicular. Sin embargo, en dos de nuestras estaciones nos han permitido hacer la recarga de gas doméstico debido a la demanda por parte de personas que buscan un mejor precio, estas personas llevan su propio cilindro para el llenado el cual realizamos con el personal y equipo adecuado para evitar riesgo alguno, apoyando la economía de las familias.

En nuestro proceso de venta, la cadena de distribución es más corta y sin intervención de comisionistas, por lo que nos llega directamente de nuestros distribuidores o lo adquirimos en los almacenamientos de nuestros proveedores, creando una mejor estabilidad en el precio del gas, evitando los incrementos que presenta generalmente el gas doméstico.

Sabemos que los principales consumidores del Gas L.P. vehicular, son los transportistas de pasajeros: combis, vans y colectivos, quienes han convertido sus vehículos a Gas. Por lo que un incremento de nuestros precios se traduciría directamente en una demanda de elevar las tarifas por parte del sector, afectando directamente la economía de los sectores de menos recursos, que son quienes emplean diariamente este transporte. Por ello en Grupo URBĀNUS, hemos asumido el compromiso de proveer a nuestros clientes el precio más bajo posible que nos permita el mercado, reduciendo el impacto que se ha tenido con el incremento del precio del GAS L.P. a nivel internacional.